Detergente Líquido

Detergente Líquido: el sonido propio de un pop pegado a la tierra

Esta semana nos metemos en el día a día de una banda que ha hecho de sus vivencias un arte de vivir y sobre todo, de tocar. El pop al que dan forma y letra es la consecuencia de una serie de géneros, artistas y autores que les inspiran, pero no les gusta etiquetarse como una banda popera en el sentido edulcorado de la palabra.

No lo son. En realidad esta banda de Cádiz suena a nuestros grupos favoritos de indie-pop pero sin pretenderlo. Tienen puntos comunes pero entre líneas encontramos un maridaje de inspiraciones que no se deja poner etiquetas y que – primicia, o casi- ya son uno de los grupos confirmados para el Monkey Weekend.

Son Detergente Líquido, y este es el resultado de la conversación que hemos tenido con ellos:

 

The Foodtracks: Antes de nada, encantada de que nos abráis las puertas de vuestro día a día. Al escucharos nos vienen a la mente reminiscencias de Sidonie, La Habitación Roja, La Casa Azul… ¿Son estos algunos de vuestros referentes? ¿De quién habéis partido a la hora de crear vuestra formación? 

 

Detergente Líquido: No del todo. De los que mencionas, sobre todo La Habitación Roja fueron uno de los grupos que nos llevaron a ponernos a hacer canciones. Pero tampoco es que nuestro objetivo sea llegar a sonar como estas bandas. Nosotros hacemos lo que nos gusta y lo que podemos, y entran en juego muchas influencias e ideas que también suelen llegar de otros tipos de música que no son lo que se conoce como “indie”. Al final, y usando metáforas culinarias, con todos estos ingredientes sale un potaje que sabe a nosotros mismos aunque te pueda recordar a otras recetas que ya has probado antes.

 

TFT.- ¿Cómo fueron vuestros orígenes? ¿Ya os conocíais previamente? 

D.L.- Detergente Líquido es la evolución natural de los grupos de Alberto, quien ha formado parte de la banda desde que está tocando. A partir de ahí ha ido entrando y saliendo gente y se ha ido cambiando de nombre, pero sus canciones y él siempre han permanecido. En 2012 nos bautizamos como nos llamamos ahora, y desde entonces hemos llegado hasta aquí. Aunque hemos ido cambiando de miembros por lo menos eso se ha quedado fijo. De los componentes actuales, Félix y Alberto habían tocado antes juntos en otros grupos, a Ernie nos lo presentó nuestro productor, Fran vino por amigos comunes y Laura, nuestra nueva voz, la conocemos de verla con su grupo (Marylebone) y de vernos ella a nosotros como público en los conciertos.

Detergente Líquido

 

TFT.- Vuestro primer largo es “Ponte en lo peor, llámame el lunes”, un trabajo que lanzáis en 2015. ¿Es la marca distintiva de la banda o habéis partido de ahí para ir puliendo y haciendo todavía más propio vuestro trabajo? 

 

D.L.- Ese trabajo era la marca distintiva de la banda cuando salió en 2015. Y estamos muy contentos con él. Todavía tocamos muchas de las canciones que tiene. Pero desde entonces hemos ido evolucionando un poco, y pensamos que mejorando en muchas cosas. Quizás hemos adquirido más peso, y cuando comparamos “Ponte en lo peor” con los siguientes trabajos vemos que cambiaríamos algunas cosas. Pero imaginamos que es lo normal. En el siguiente disco (Mirad lo que me habéis hecho hacer. Por favor [2017]) y sobre todo en el último que hemos sacado (Con miedo al amor por las personas sin tiempo [2018]) nos sentimos más identificados, tanto a nivel lírico como musical. Además, en este último disco hemos trabajado toda la formación actual – excepto nuestra nueva cantante- y creo que es el que más representa a las cinco personas que nos subimos en los escenarios con el nombre de Detergente Líquido.

 

TFT. – Habéis elegido el estudio Grabaciones Sumergidas de El Puerto ¿apostáis por hacer la mayor parte del proceso de grabación y masterización en vuestra tierra? 

Pero eso es porque Juan Antonio Mateos tiene el estudio aquí (Grabaciones Sumergidas – El Puerto de Santa María). Si lo tuviera en Siberia, iríamos allí corriendo a grabar con él. No somos especialmente chovinistas ni localistas con nuestra tierra. Nos importan más las personas que dónde viven, y las cosas buenas que hace Juan en su estudio las podría hacer igual de bien en cualquier otra parte del mundo; y hasta con los ojos cerrados y las manos atadas a la espalda. Y más o menos, lo mismo nos pasó con Mario Alberni (Kadifornia Mástering  – El Puerto de Santa María), que nos hizo la masterización.

 

TFT.- Desprendéis una frescura y un colorido explosivo en todo lo que hacéis (los nombres de las canciones, la portada del álbum…) ¿Qué parte ocupa la estética en vuestra banda? 

D.L.- Tratamos de tener en cuenta la estética, porque en la actualidad para un grupo es casi igual de importante que la música. En cuanto una persona quiere escuchar un grupo nuevo, se va automáticamente al Youtube, y además de por el oído, hay que entrar también  por el ojo. El tema de los nombres de las canciones es más una decisión artística que estética; pero toda la imagen que rodea al grupo, desde las portadas de los discos hasta la estética de los clips y la ropa que llevamos está pensada para mantener un discurso y una uniformidad que no nos haga parecer que somos el ejército de Pancho Villa encima del escenario.

Es difícil para cada uno de nosotros encuadrarnos dentro de una tendencia estética. En nuestra vida de civil, cuando no somos músicos, no prestamos mucha atención a estas cosas y vamos cada uno a nuestra bola. Por eso tratamos de buscar unos elementos comunes que hagan que la estética como grupo sea aceptable, y que además estemos cómodos sin sentir que vamos disfrazados. Lo que hacemos es tratar de fijarnos en otras bandas que seguro sí que tienen algún encargado de estas cosas, y copiar sus ideas adaptándolas a nuestro presupuesto. Y no nos sale mal del todo. Hay gente que nos ha dicho que nos empezó a escuchar por las fotos o que se compró el disco porque le gustaba la portada, y cosas así.

Detergente Líquido

 

De todas maneras, el concepto “fresco y colorido” pensamos que habría que matizarlo un poco, sobre todo en el plano musical. En este último disco pensamos que igual aún queda más en primer plano la desazón y el carácter de las letras de Alberto. El tratamiento de las guitarras o que haya menos sintetizadores saltarines, e incluso la portada (obra de Síndrome Kitsch) han ayudado a poner en primer plano la verdadera psique del autor. No es que huyamos de otras cosas que hemos hecho antes, pero como oyentes de nuestra propia música cada vez percibimos menos eso que se entiende por “frescura” y vemos un trabajo más sólido, y también un resultado más sórdido a su vez.

 

TFT.- ¿Tenéis algún ritual a la hora de componer? Por ejemplo, os sentáis en torno a un montón de discos y escucháis para inspiraros…

D.L.- El proceso de composición es más o menos así. Alberto empieza en su casa con la letra. Si no tiene nada que decir, no compone nada. Cuando ya está la letra, la canta inventando una melodía y de ahí, salen unos acordes. Suele hacer todas estas tareas estando en calzoncillos, más o menos, pero no es por ningún ritual. Es que su vida diaria es así. Luego en el local, entre todos vestimos la canción e inventamos todos los detalles y arreglos.

 

TFT.- Al escuchar vuestros temas hay un claro componente de letras acerca del amor… ¿por qué apostar por esta temática? 

D.L- Porque hablamos de lo que más nos afecta o nos interesa. Nos da igual la sociedad y muchas cosas de las que nos rodean porque no podemos hacer nada para cambiarlas, pero lo que uno siente al estar o no estar, o querer estar con otra persona sí compete únicamente a cada uno y nadie puede decirnos que no llevemos razón en lo que escribimos porque es nuestra verdad. Lo que nos sorprende que, a partir de ahí, logramos conectar con mucha gente que parece que siente cosas parecidas o se ve reflejada en nuestras propias tonterías. Y eso es bonito, a la par que da un poco de miedo, porque cada uno se siente único y especial pero al final se da cuenta de que todos somos igual de gilipollas en el fondo.

Aunque no todas las canciones son de amor. En este último disco, y en muchos de nuestros temas, en realidad se habla también bastante de otras sensaciones como el miedo, la soledad o el hastío y la incomprensión, pero siempre desde nuestra propia óptica y sin el deseo de sentar ningún tipo de cátedra. Es simplemente lo que vemos nosotros, que no tiene por qué ser lo que se considera correcto.

 

TFT.- También lo que denotan los temas es una especie de canciones poperas con ese punto de color pero mezclado con tintes oscuros. ¿Es correcto ese “maridaje”? 

 

D.L.- Sí, pero no es una cosa que hagamos voluntariamente. Es simplemente la fusión de influencias que tenemos. No pensamos en esas cosas, hacemos las canciones como nos sale y ya está. Tampoco somos los únicos, la historia del pop está llena de canciones tristes que se pueden cantar y bailar. Pero nuestro objetivo no es hacer eso. Es que nos sale así. Nos gustan los sonidos de los acordes mayores y también Sartre y Houllebeq. Además, es verdad que si cogemos una melodía alegre y le ponemos una letra optimista nos queda una birria de canción empalagosa que sólo puede valer para Canal Fiesta. Como coger un pastel y echarle azúcar, o algo así. Pasamos de eso.

 

TFT. – ¿Cómo veis el panorama pop de Cádiz, la tierra de donde venís? 

D.L.- Inexistente. Aquí, cuando nos preguntan qué tipo de música hacemos, nos cuesta mucho que nos entiendan. Siguen esperando vernos tocar en una caseta de la feria, y no sabemos cómo explicar que hay música más allá del flamenquito, el carnaval y las bandas de versiones de los 80. Pero el hecho de que haya muy poco interés general en la música alternativa de cualquier género hace que la gente que estamos currando en esta zona miremos siempre hacia afuera para desarrollar nuestra actividad. Y de esta forma, somos bastantes las bandas de por aquí que tenemos cierta repercusión y reconocimiento lejos, aunque en casa sólo vengan a vernos nuestros familiares. Y eso es bueno en cierto modo, porque si aquí nos fuera bien, no tendríamos necesidad de movernos.

Detergente Líquido

 

TFT.- Me han dicho que no están yendo nada mal vuestros bolos…

D.L.- Estamos muy contentos. Insistimos mucho en la promoción de los bolos y eso se traduce en que estamos teniendo siempre más aceptación de lo esperado. Y nos da mucha satisfacción que en cualquier sitio que hemos ido hay gente que se sabe las canciones y las canta con nosotros. Y más todavía cuando hablamos con el público después de los conciertos y nos encontramos con gente que ha hecho casi los mismos kilómetros que nosotros para vernos. Nos quedamos a cuadros y estamos muy agradecidos siempre a cualquiera que venga a vernos, pero a esos mucho más.

 

TFT.- ¿Qué conciertos tenéis próximamente? 

D.L.- Hemos acabado la primera fase de los conciertos de presentación de nuestro disco, y ahora tenemos cerradas algunas fechas pero que aún no se pueden anunciar. Tendréis que estar atentos a nuestras redes sociales donde pondremos toda la información, pero os adelantamos que hay alguna muy chula que nos hace mucha ilusión. Y también os adelantamos que estaremos en Los Chozos Fest, un festival muy particular que se hace en pleno parque natural de la Sierra de Cádiz, a finales de junio, y que aúna música, naturaleza y gastronomía. Y nos dejamos lo mejor para lo último.. porque hoy nos acaban de decir que somos confirmados para el Monkey Week ¡imagínate!

 

TFT.- ¿Ya pensando en próximo trabajo? 

D.L.- Eso siempre. Al poco de terminar de grabar el disco anterior ya teníamos dos canciones nuevas dispuestas a ser trabajadas. Pero todavía le queda mucho recorrido a “Con miedo al amor por las personas sin tiempo” y en realidad no tenemos decidido cuándo comenzaremos realmente a componer y trabajar en el futuro disco nuevo.

 

INGREDIENTES:

En este blog hablamos también de mucha gastronomía y unas cuantas experiencias…

Por eso queremos preguntaros algunas cosas que al final seguro os sirven para inspiraros…

 

TFT.- ¿Cuales son vuestros hábitos gastronómicos cuando estáis de gira? 

D.L.- Pues un grupo de nuestro nivel, que tenemos que hacer todo el transporte, montaje, pruebas, checkins y transfers por nuestra cuenta, cuando estamos de gira comemos cuando y como podemos. Procuramos sentarnos siempre delante de un plato, pero muchas veces no es posible, y hay que recurrir a la comida rápida o a lo primero que se encuentre por ahí. Y en nuestros viajes hemos pasado por todo, desde comer y cenar a la carta en un hotel de cinco estrellas hasta almorzar trozos de pizza resecos y fríos en un ascensor mientras una señora extranjera nos echa una bronca porque hemos llegado muy tarde.

 

TFT.- ¿Comida favorita?

A Alberto le flipa la ensaladilla y chuletas de cerdo. Y los churros. Es muy básico. A Fran le gustan los guisos de su mamá, y va dejando de lado las modernidades culinarias que tanto abundan por ahí últimamente. Félix sería perfectamente feliz si fuera una Tortuga Ninja y se alimentara únicamente de pizza. Ernie dice que la felicidad habita en la yema de un huevo frito (está bueno, es efímero, delicado y da la vida porque es el origen de la misma) y en los calamares rellenos de su madre; y Laura, haciendo patria, adora la fabada.

 

TFT.- ¿Hay alguna receta que detestáis? 

D.L.- Fran no puede con el picante, por los efectos intestinales que le produce. Alberto no soporta el marisco. No se conoce si es por cierta alergia, por cómo sabe o simplemente por llevar la contraria al mundo. Laura no aguanta la lengua de vacuno, debido a cierto trauma infantil. Ernie no se pronuncia en este aspecto, porque es una persona muy correcta. Y Félix es omnívoro como un plantígrado.

 

TFT.- Un lugar (restaurante, taberna o lugar genérico) donde siempre volvéis para degustarlo?

D.L.- El Bar La Mezquita, en Cádiz (Avenida Marconi). Se sale de las típicas tapas de siempre y todo lo que te pongan está muy rico.

 

TFT.- ¿Tenéis a algún cocinillas en la banda? 

D.L.- Nuestro batería Ernie está especializado en salmorejo y bizcochos de chocolate. Y se rumorea que Félix hace un tartar de atún para chuparse los dedos, pero nunca lo hemos visto.

 

EXPERIENCIAS: 

 

TFT.- ¿Algún lugar que os haya marcado últimamente?

D.L.- Más que un lugar… los chicharrones guisados de la Venta de La Palmosa, en la autovía de Los Barrios a Jerez. Al final, que un lugar esté bien o no depende más de la gente con la que estés. Te puedes aburrir un montón en un hotel de cinco estrellas y pasarlo muy bien en el aparcamiento del Pryca, dependiendo de con quién estés.

 

TFT.- ¿Tenéis algún santuario a la hora de acudir cuando necesitáis inspiración?

D.L.- La mesita del jardín de Villa Destrucción, nuestro local de ensayo

 

TFT.- ¿Qué rincón creéis que merece poner el móvil en modo avión? 

D.L.- Por motivos de seguridad, la cabina de un A380. Por otros motivos, cualquier playa solitaria de por aquí, hasta que empiecen a llegar las hordas de veraneantes.

 

TFT.- Algún sitio al que no queráis volver:

D.L.-No tenemos mal recuerdo en realidad de ningún sitio que hayamos estado. Y por eso te decimos uno al que queremos volver: el País Vasco. Y otro que no hemos estado y que queremos conocer: México.

 

Sin etiquetas fijas, con la solidez perfecta para sentar su propio camino dentro de los parámetros de un pop con mucho margen entre líneas. Como ejemplo, aquí os dejamos su versión de Sometimes Always de Jesus & Mary Chain.

 

Un placer.

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